sábado, 26 de mayo de 2012

Bases Técnicas de la Empresa Rural

La descripción de la estructura de la empresa rural que realiza la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación de Méjico – SAGARPA se inicia desde el reconocimiento de la unidad productora rural familiar o famiempresa rural y su proceso de transformación en empresas más formales.

En forma general podemos entender la empresa rural a partir de la suma de subsistemas originados desde la materia prima agropecuaria, forestal y pesquera; y en un nivel más específico desde las unidades de transformación y sus componentes en relación con el exterior (Boucher, 1991), es decir desde las Unidades de Producción Rural Familiares – UPRF.

De esta manera se puede analizar la unidad de producción rural familiar identificando las relaciones dadas entre los diferentes componentes, entre los miembros del grupo, con el entorno social y con el ambiental; en un sentido más antropológico, estas relaciones pueden tener un contenido simbólico con significados culturales compartidos por la comunidad.

Desde este mismo enfoque con referencia a los subsistemas socioeconómicos, las famiempresas rurales guardan estrecha relación con sus pares con quienes pueden tener lazos familiares o de vecindad, con los emprendimientos familiares diferentes a la agricultura ya que estos atraen otro tipo de clientes al sector y también con las empresas agroindustriales que pueden estar absorbiendo la producción familiar. Las organizaciones económicas de cada nivel descrito tienen relaciones entre sí y con las de los otros sectores: hay compra y venta de bienes (de las empresas a las UPFR y a sus emprendimientos, cooperativas, etc. y a la inversa), transferencias de ingresos (subsidios, impuestos), provisión de bienes públicos gratuitos o subsidiados por el Estado (salud, educación, seguridad).

Es necesario “comprender al poblador rural como parte integrante de una sociedad compleja, pudiendo participar por tanto en organizaciones sociales y movimientos políticos de diversos tipos y orientaciones, de acuerdo con la variedad de intereses sociales y económicos que los componen” (Rivera, 1989); esto en parte explicaría porqué las familias campesinas trascienden o no a conformar emprendimientos, cooperativas o empresas rurales.

Las famiempresas aprovechan su fuerza laboral en el usufructo de sus tierras ya sean propias, alquiladas o prestadas, lo cual les permite conseguir el autosustento, generar excedentes comercializables para la producción de capital acumulable y asegurar la continuidad en la cadena agroalimentaria; la mano de obra por lo general no es directamente valorada y remunerada, sino que la ganancia depende de los resultados obtenidos; en este sentido, la FAO ha reiterado en varios documentos que el aporte de las mujeres a la famiempresa es subvalorada, su aporte está dado por el cuidado de los niños, el manejo de los alimentos y la doble mano de obra que ayuda a garantizar la seguridad alimentaria de la familia y de las comunidades.

Las empresas familiares rurales se conforman como una empresa al tener una estructura con roles definidos entre los diferentes miembros y se conforman mediante iniciativas de autogestión y posibilidad de emerger centrándose en el trabajo como principal recurso para mejorar la calidad de vida de sus miembros.

La producción está íntimamente ligada a la tierra: a su tenencia porque de ella depende el costo de producción y el margen de ganancia para la familia; a su cantidad, ya que a mayor área hay mayores posibilidades de usufructo; a su ubicación porque de ello depende la clase de alimento que se produzca; y a su calidad, porque de la calidad del suelo dependerá también la calidad del alimento producido.

Las empresas familiares satisfacen las necesidades de consumo de sus miembros a través de la misma producción o a través de su comercialización para adquirir otros productos o servicios que necesitan sus miembros, se debe cubrir la educación, asegurar la salud y satisfacer las necesidades básicas con énfasis en los más vulnerables que son los niños y las niñas, las mujeres en gestación y lactancia, los adultos mayores y los discapacitados generando así una red de apoyo mutuo.

El siguiente peldaño de una UPFR será el de integrarse a otras empresas familiares, lo cual garantizará insumos a menor precio, posibilidad de financiamiento a menor costo, negociación en conjunto con mayores rendimientos económicos que se transfieren a las familias. En la experiencia Colombiana, se han visto muy buenos resultados de la asociación de varias famiempresas rurales en la disminución de los intermediarios y precio justo por sus productos, sin embargo es muy difícil que los campesinos quieran asociarse, ya que tienen temor a ingresar a competir dentro de un mercado más agresivo. Es por esta razón que el mejoramiento en el nivel educativo de los miembros de las familias y la tecnificación asertiva del campo son estrategias para lograr la competividad de estas familias y romper con los paradigmas habituales.

Finalmente cuando las UPFR se organizan de tal forma que pueden brindar al consumidor productos con valor agregado que satisfagan sus necesidades y generen utilidades para sus socios y remuneración adecuada a sus trabajadores, podemos hablar de una Empresa Rural.

Según el autor, formar una empresa en el medio rural no es fácil, ya que se deben dar procesos complejos de integración de recursos. Cuando se ha cumplido esta condición, inicia la etapa previa, en la cual se concibe el proyecto, se evalúa el mercado, se escoge el lugar y los medios de producción y se determinan los recursos humanos requeridos. Cuando el proyecto da inicio se tendrán asegurados los recursos económicos, se integrará el equipo de trabajo y se dará partida a los mecanismos productivos y poco a poco se ira construyendo un posicionamiento en el mercado. Entrará entonces en una etapa de crecimiento con lo cual hay un aumento de actividades y un requerimiento mayor de personal.

Cuando la empresa rural logra ser rentable, debe concentrarse en la consolidación o expansión y deberá buscar las estrategias para que la empresa siga sobreviviendo, esto a través del lanzamiento de nuevos productos, nuevas líneas de producción, tecnificación de la empresa, incursión en otros mercados, entre otras.

Es importante reconocer el papel del estado en los procesos de conformación de empresas rurales, principalmente en lo que tiene que ver con los impuestos, las políticas de tierras, el comercio agrícola, tecnología, crecimiento y desarrollo sostenible. 




Bibliografía



Boucher, F. (1991). Tecnología Alimentaria y Agroindustria Rural. Cali, Colombia: IICA.
Rivera, R. (Septiembre-Diciembre de 1989). Campesinado: El enfoque de las estrategias del hogar. Estudios Rurales Latinoamericanos, 12(3), 325.
SAGARPA. (24 de Octubre de 2006). La Empresa Rural y las Redes Empresariales. Bases técnicas para su promoción e integración. Recuperado el 25 de mayo de 2012, de sitio web de SAGARPA: http://www.sagarpa.gob.mx/desarrolloRural/Lists/Mujeres/Modelo%20de%20la%20Red%20Empresarial/Attachments/1/empresa.pdf

1 comentario:

  1. Muy bien Daniel.
    Es importante decirte que la formación de empresas rurales requieren menos inversión y tiempo que las empresas familiares en el medio urbano.

    Saludos, Hernán

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